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La
Torre de Londres es uno de los lugares históricos más
populares e imponentes de Londres. En realidad, la Torre consta
no de una, sino de 20 torres. La más antigua de ellas, la
Torre Blanca, data del siglo XI en la época de Guillermo
el Conquistador. Es la mala reputación de la Torre como prisión
lo que ha hecho que continúe siendo un sitio turístico
muy visitado hasta la fecha, junto con la rica y variada historia
que lo rodea.
Muchos cuentos relacionados con la historia del
Reino Unido provienen de la torre. En 1483, dos hijos del Rey Eduardo
IV fueron asesinados en la llamada Torre Maldita (Bloody Tower),
y dos siglos después los esqueletos de dos niños pequeños
fueron encontrados bajo los escalones de la Torre Blanca, asumiéndose
que eran los cuerpos de los príncipes.
La Puerta de los Traidores, ubicada en la muralla
sur de la Torre, tiene escalones que conducen hacia el Río
Támesis. Incontables prisioneros, incluida la futura Reina
Isabel I de Inglaterra, fueron llevados a la torre en bote, y ascendieron
los escalones antes de ser encarcelados y, en su mayoría,
asesinados. Afortunadamente, Isabel fue dejada en libertad para
luego convertirse en Reina.
El padre de Isabel I, Enrique VIII, hizo de la Torre
el temible destino de sus enemigos. Sir Thomas More fue decapitado
allí en 1535 y la segunda esposa del Rey, Ana Bolena, fue
enjuiciada allí en 1536 y decapitada en la Torre Verde. Seis
años más tarde su prima, Catalina Howard, quinta esposa
de Enrique VIII, sufrió la misma suerte.
La
Torre también es famosa porque allí se guardan las
Joyas de la Corona. Hoy día pueden ser apreciadas en su nueva
sede desde una plataforma en movimiento, diseñada especialmente
para acoger al inmenso número de turistas. Entre estas se
encuentra la Corona de Reina Isabel, la Reina Madre, que contiene
el célebre diamante de la India, el Koh-i-noor (montaña
de luz), y la Corona de San Eduardo, la cual se utiliza en la coronación
del soberano y pesa más de dos kilogramos.
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